Comisión CRUCH revisa diagnóstico de salud mental y convivencia ante nuevas necesidades de las comunidades universitarias

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A cuatro años de su creación, la Comisión de Convivencia Universitaria y Salud Mental busca actualizar las necesidades de las universidades y fortalecer la colaboración para mejorar el apoyo a sus comunidades.

El trabajo de las subcomisiones de Campos Clínicos, Neurodivergencias y Mecanismos Colaborativos de Resolución de Conflictos permitió establecer los temas prioritarios y las acciones a seguir.

La actualización del diagnóstico sobre las necesidades de las comunidades universitarias, el intercambio de buenas prácticas y el desarrollo de orientaciones comunes fueron los principales temas abordados en la sesión plenaria de la Comisión de Convivencia Universitaria y Salud Mental del Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), que se realizó el 27 de octubre en el Centro de Extensión de la Universidad de Talca en Santiago.

La comisión se creó en julio de 2022 en respuesta a la preocupación de rectoras y rectores del CRUCH por el aumento del número de estudiantes que requerían apoyo en salud mental y por el deterioro de la convivencia observado después de la pandemia.

Al respecto, la copresidenta de la comisión y académica de la Escuela de Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Valeska Grau, explicó que “si bien algunos temas continúan siendo problemas relevantes, hay otros temas que han cambiado”. Por ello, “necesitamos de alguna manera tomar el pulso acerca de cómo estamos ahora, cuáles son los desafíos, cuáles son las necesidades, cuáles son los puntos de en común y sobre todo cómo podemos apoyarnos juntos”, agregó.

Por su parte, la también copresidenta de la comisión y coordinadora del Departamento de Bienestar Estudiantil de la Universidad de La Serena, Patricia Astroza, subrayó el valor de compartir buenas prácticas como una vía para mejorar los servicios que las instituciones entregan a sus comunidades, además de “generar acuerdos que nos permitan entregar orientaciones a las comunidades universitarias en materia de convivencia y de salud mental”.

En tanto, el rector encargado de la comisión y vicepresidente ejecutivo del CRUCH, Osvaldo Corrales, quien participó telemáticamente, advirtió que la creciente demanda de apoyo en salud mental se extiende también a funcionarios y académicos, por lo que llamó a revisar la situación de las distintas instituciones y recoger sus aprendizajes. “Necesitamos conocer, en primer lugar, cuál es la situación, la realidad, actualizar el diagnóstico que tenemos en las distintas universidades”, sostuvo.

A nombre de la Universidad de Talca, el Director de Salud Estudiantil, Daniel Jiménez, recibió a las y los integrantes de la comisión.

Hacia un nuevo diagnóstico

Para avanzar en la actualización, los participantes trabajaron en grupos en torno a los seis nudos críticos recogidos en el informe Bienestar Universitario: claves para la convivencia y la salud mental, de marzo de 2025, con el propósito de contrastar ese diagnóstico con la situación que observan hoy en sus instituciones.

El análisis abordó la insuficiente articulación de los marcos regulatorios; la insuficiente adecuación de las trayectorias académicas a la diversidad estudiantil; las dificultades en la gestión positiva y preventiva de los conflictos; el descenso de la participación y organización estudiantil; la alta demanda de atención en salud mental, y la escasa evidencia sobre la efectividad de las intervenciones.

A partir de estos temas se recogieron propuestas para seguir avanzando. Estos aportes se sistematizarán como base para actualizar el diagnóstico, definir prioridades y elaborar una agenda de trabajo que oriente las acciones de la comisión y la colaboración entre las instituciones.

Subcomisiones de trabajo

Durante la jornada de la tarde, las y los participantes se reunieron en las subcomisiones de Campos Clínicos, Neurodivergencias y Mecanismos Colaborativos de Resolución de Conflictos para profundizar en sus respectivas líneas de trabajo.

La subcomisión de Campos Clínicos abordó la aplicación de la Norma de Carácter General Nº 4 de la Superintendencia de Educación Superior, a un año de su implementación, con el propósito de examinar qué estándar común puede impulsar el CRUCH para orientar su aplicación en las universidades.

En Neurodivergencias, el trabajo se centró en el levantamiento de información sobre la identificación de condiciones mínimas que sirvan de base para establecer recomendaciones generales para las instituciones del Consejo, junto con el intercambio de buenas prácticas que apoyen su desarrollo.

Por su parte, la subcomisión de Mecanismos Colaborativos de Resolución de Conflictos revisó un documento de orientaciones para fortalecer las capacidades de las universidades en la prevención y el abordaje de conflictos, cuya publicación se espera próximamente. El texto ofrecerá criterios para comprender distintas situaciones y definir respuestas pertinentes, mediante el diálogo, la coordinación institucional y la protección de los derechos de las personas.

Texto: Comunicaciones CRUCH

Fotografías: Comunicaciones UTalca