CRUCH plantea que nuevas bases de aranceles regulados reconozcan la diversidad del sistema universitario

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Tras conocer la propuesta de las bases técnicas de aranceles regulados para 2029, el Pleno acordó enviar un documento a la Subsecretaría de Educación Superior con sus principales observaciones.

La discusión del Consejo abordó cómo las decisiones sobre costos y variables de cálculo pueden incidir en universidades con distintas misiones, tamaños y realidades territoriales, así como en las funciones que sostienen la formación de pregrado. 

El Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH) acordó enviar a la Subsecretaría de Educación Superior sus consideraciones a la propuesta de actualización de las bases técnicas para la regulación de aranceles a partir de 2029.

En el marco de la sesión plenaria del jueves 24 de septiembre, la subsecretaria de Educación Superior, Fernanda Valdés, presentó los ajustes propuestos a las bases técnicas y el proceso de trabajo seguido para su elaboración, frente a lo cual las autoridades universitarias plantearon sus apreciaciones sobre la metodología y sus posibles efectos en instituciones con características diversas.

El vicepresidente ejecutivo del CRUCH, Osvaldo Corrales, destacó que la definición de estas bases trasciende los aspectos técnicos del cálculo de los aranceles, debido a las señales que entrega la política de financiamiento respecto del desarrollo del sistema universitario.

“Las bases deben considerar variables que garanticen el desarrollo del sistema de educación superior en su conjunto, acrecentando la calidad y complejidad de las instituciones y resguardando su diversidad. También deben reconocer las especiales complejidades que implica sostener proyectos universitarios en regiones, especialmente en zonas extremas”, afirmó.

En un espacio posterior de discusión, rectoras y rectores analizaron cómo la definición de variables y criterios de costos puede incidir en universidades con distintas misiones, tamaños, niveles de complejidad y realidades territoriales. La discusión también abordó la relación entre el financiamiento del pregrado y las demás funciones universitarias: la docencia de pregrado se desarrolla de manera integrada con la investigación, la formación de posgrado y la vinculación con el medio, compartiendo capacidades académicas, infraestructura, equipamiento y otros recursos institucionales. La integración de estas funciones es fundamental para la calidad de la formación de pregrado y, por tanto, debe ser adecuadamente reconocida al determinar los costos asociados a su provisión.

Sobre la base de estas consideraciones, el Pleno acordó enviar a la Subsecretaría un documento con planteamientos estructurales que contribuya, desde el rol asesor del CRUCH, a definir una regulación capaz de recoger la diversidad y complejidad del sistema universitario.

Análisis de la Comisión Económica

El rector de la Universidad Católica de la Santísima Concepción y encargado de la Comisión Económica del CRUCH, Cristhian Mellado, explicó que el trabajo realizado hasta ahora ha puesto especial atención en el efecto agregado que podrían tener las modificaciones propuestas, más allá del análisis aislado de cada variable.

“Los cambios no debieran analizarse variable por variable. Es necesario evaluar su efecto en conjunto y, en ese sentido, conocer las simulaciones de todo el sistema y de todas las carreras reguladas, permitiría disminuir la incertidumbre respecto de la metodología que se está proponiendo”, señaló Mellado.

El rector agregó que otro aspecto relevante es la forma en que la metodología reconoce la complejidad y heterogeneidad del sistema. En este ámbito, destacó las distintas dimensiones que forman parte del quehacer de las universidades, especialmente aquellas que desarrollan sus funciones en regiones.

“Hay que considerar cómo se reconoce la complejidad más allá de las variables que hoy están planteadas, teniendo presente la heterogeneidad del sistema, el tamaño de las distintas universidades y cómo se hace universidad en regiones y zonas extremas. La docencia que realizamos las universidades más complejas requiere también el desarrollo de otras funciones en investigación, innovación y una vinculación permanente con los territorios”, sostuvo.

Proceso de diálogo

Durante su presentación, la subsecretaria Fernanda Valdés explicó que la elaboración de las bases ha contemplado distintas instancias de trabajo con el Comité de Expertos de Regulación de Aranceles (CERA) y las instituciones de educación superior. Asimismo, señaló que algunas de las modificaciones continúan en estudio y manifestó la disposición de la Subsecretaría a revisar alternativas que permitan representar de mejor manera la complejidad institucional.

“El CRUCH tiene por objetivo asesorar al Ministerio de Educación en materias relevantes vinculadas a la Educación Superior. En ese sentido, el diálogo y la coordinación con ellos a través de su Comisión Económica y su Comité Ejecutivo han sido muy enriquecedores para llegar a una propuesta de actualización de los valores de aranceles regulados que considere la evidencia disponible, sea trazable y transparente, y que refleje la diversidad real del sistema”, explicó.

Las observaciones recogidas durante la sesión formarán parte del trabajo que continuará desarrollando el CRUCH para elaborar el documento que será enviado a la Subsecretaría de Educación Superior.